El Tiempo Compartido en México

        En México, el concepto de Tiempo Compartido también ha cobrado una particular relevancia. De hecho, después de los Estados Unidos donde se desarrolló y multiplicó esta modalidad, México es el segundo país en el mundo en el desarrollo y comercialización de proyectos de este tipo. Sin embargo, países como España, Sudáfrica, Reino Unido, Canadá y Australia siguen de cerca.

En México, aparecen los primeros proyectos en 1970, para 1974, se inicia la operación del primer proyecto de tiempo compartido, pero no es sino hasta la década de los 80’s cuando realmente empieza a desarrollarse la industria y con un procedimiento sistematizado para comercializar cualquier inmueble. Para 1987 ya operaban bajo esta modalidad 180 condominios turísticos.

De 1974, año en que se inició la operación del primer proyecto de Tiempo Compartido en México hasta el año de 1996, han operado bajo esta modalidad 359 programas turísticos, para el año del 2000 existían 311 desarrollos turísticos activos y para el año del 2015 contamos con 549 desarrollos turísticos con la modalidad de Tiempo Compartido.

El tiempo compartido es una modalidad que está floreciendo rápidamente tanto en México como en todo el mundo, y que consiste en el derecho del adquirir, usar, gozar, disfrutar de una unidad residencial vacacional, de los bienes muebles que en ella se encuentren y de las instalaciones, áreas y servicios comunes, limitado el ejercicio de este derecho a un número determinado de días al año, por un período determinado de años.

Este gran crecimiento, fue la causa que impulsó a las Autoridades, Desarrolladores, Comercializadores y Operadores a conformar una figura jurídica, que permitiera la legislación y reglamentación, teniendo como propósito fundamental armonizar los derechos y obligaciones en este ramo, y que a su vez, se convirtiera en un elemento importante para mejorar el servicio en este sistema. Derivado de los trabajos emprendidos se elaboró la Norma Oficial Mexicana NOM- 029-SCFI-1998. Prácticas Comerciales – Requisitos Informativos para la Comercialización del Servicio de Tiempo Compartido, publicada en el Diario Oficial el 17 de Mayo de 2010.

549 Desarrollos con programas de Tiempo Compartido

Principales destinos turísticos:

  1. Cancún, Riviera Maya y Playa del Carmen 192
  2. Puerto Vallarta/Nuevo Vallarta 108
  3. Los Cabos 59
  4. Mazatlán 35
  5. Acapulco 29
  6. Ixtapa 23

Ventas estimadas en Desarrollos Mexicanos (semanas vendidas)

Año Mexicanos % Extranjeros % Total
2007 40,063 22.0 142,328 78.0 182,390
2008 47,681 24.3 148,846 75.7 196,527
2009 34,959 22.4 120,817 77.6 155,776
2010 42,070 27.6 110,387 72.4 152,457
2011 40,876 25.4 119,948 74.6 160,824
2012 44,057 25.0 132,046 75.0 176,103
2013 44,900 24.7% 136,755 75.3% 181,655
2014 51,296 25.5% 149,901 74.5% 201,197
2015 58,036 27.8% 150,974 72.2% 209,010

 

En México el promedio anual de Desarrollos Afiliados desde 2009 es del 4%. Históricamente 2015 ha sido el año con el mayor número de Semanas/Intervalos vendidos (209,010), 6% más que en 2008, año en que se alcanzaron cifras récord previo a la crisis inmobiliaria en Estados Unidos.

México es el segundo país en ventas a nivel mundial de semanas o membresías de Tiempo Compartido así como en número de desarrollos, solo detrás de los Estados Unidos de Norteamérica.  Le sigue Canadá en tercer lugar.

El porcentaje de ocupación en los principales destinos turísticos es de 72% de playa. Comparado contra 61% de la hotelería tradicional.

Es indiscutible que el tiempo compartido existe, porque hay demanda estimulada, así como leyes y reglamentos que protegen al usuario, y en donde se especifican las responsabilidades del Desarrollador y/o el Operador, lo que aunado al nivel de satisfacción del cliente por una mayor calidad en el producto ofrecido, ha propiciado su enorme crecimiento.

Es por eso, que en los últimos años, hemos visto a organizaciones tradicionalmente hoteleras entrar al mercado del tiempo compartido para complementar su estrategia de comercialización, por ejemplo, Marriott, Omni, Posadas de México, Melía, Sheraton, Hilton y la Gran Corporación Disney entre otras.

Para la comunidad y para el país, el tiempo compartido ha traído importantes beneficios que van más allá de los que representa la hotelería tradicional, como son los siguientes:

  • Es la mejor forma de exportar,

  • Pasa de ser Huésped a Socio y miembro de una Gran Familia

  • El bien que se adquiere se queda en México,

  • Genera impuestos y empleos en la localidad y en el país.

  • Hace del comprador un visitante repetitivo y promotor del lugar donde compró su intervalo vacacional,

  • Fomenta el turismo repetitivo,

  • Normaliza las curvas de estacionalidad de la afluencia turística y

  • Prolonga los días promedio de estancia en el destino.

  • El Usuario Cuenta con mayor gasto para restaurantes, artesanías, recuerdos y diversiones.

La industria del tiempo compartido, actualmente está conformada por personal especializado, principalmente en el diseño y operación de desarrollos, así como en el área de finanzas, mercadotecnia y administración. A la fecha, trabajan aproximadamente en la Industria del Tiempo Compartido más de 220 mil personas.

El continuo crecimiento del sector turismo y el apoyo que esta actividad está recibiendo por parte de inversionistas y autoridades nos permiten tener un alto grado de certeza respecto a nuestros positivos pronósticos.

Por ello, las ventajas del tiempo compartido son entre otras: compartir el precio de un condominio de lujo con otros muchos turistas, es tener la posibilidad de vacacionar en años futuros a un costo congelado en cualquier parte del mundo, es comprar en un club vacacional de 5 estrellas, es la certeza de tener reservaciones aseguradas sin preocuparse de la inflación en años futuros y es una inversión, ya que a largo plazo se reducen los costos para vacacionar y además el usuario puede obtener ganancias por rentar sus semanas.

El tiempo compartido no representa una competencia a la hotelería, sino al contrario, es complementaria de las otras ramas de la industria turística como restaurantes, arrendadoras de autos, a los diversos sistemas de transportación foránea, a las agencias de viajes, al comercio de artesanías, a centros de espectáculos y en algunos casos garantiza a los hoteles un nivel constante de ocupación, evitando las diferencias tan marcadas entre las temporadas altas y bajas y, en fin, beneficia al país porque se crean corrientes permanentes de turistas y con los intercambios, vienen nuevos turistas que serán, a su vez, voceros de todo lo que México puede ofrecer en la inmensa gama de lugares y valores turísticos.